Entre Ríos, Cochabamba. Con el propósito de promover el bienestar y el desarrollo integral de la niñez, concluyó con éxito la Campaña de Detección de Discapacidad y Problemas de Desarrollo, actividad realizada durante los meses de abril y mayo en las unidades educativas del municipio de Entre Ríos.
La iniciativa fue impulsada mediante un trabajo coordinado entre la Unidad Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (UMADIS), el personal de salud del municipio, la Dirección Distrital de Educación y la Fundación Justicia Social, instituciones que unieron esfuerzos para identificar de manera temprana posibles indicadores de discapacidad o alteraciones en el desarrollo infantil.
Las jornadas estuvieron dirigidas a estudiantes de la segunda sección de nivel inicial (kínder), quienes fueron evaluados por profesionales de salud en compañía de sus padres, madres o tutores. Este proceso permitió realizar una valoración integral de cada niño y niña en un entorno de confianza y participación familiar.
Como resultado de la campaña, se logró evaluar a 934 estudiantes de kínder pertenecientes a 28 unidades educativas del municipio, consolidando un importante esfuerzo preventivo en favor de la infancia.
La detección temprana constituye una herramienta fundamental para identificar oportunamente alteraciones del desarrollo físico, cognitivo, sensorial, comunicativo o socioemocional, permitiendo brindar atención especializada, prevenir complicaciones futuras y fortalecer los procesos de inclusión educativa y social.
Asimismo, la información generada durante la campaña contribuirá a una mejor planificación de políticas públicas y programas municipales orientados a la atención de personas con discapacidad, facilitando la asignación de recursos y el diseño de estrategias de apoyo más efectivas.
Las instituciones organizadoras destacaron y agradecieron la colaboración de los directores y directoras de las unidades educativas participantes, cuyo compromiso fue clave para el desarrollo exitoso de la actividad.
Este trabajo conjunto demuestra que la articulación entre los sectores de salud, educación y gobiernos locales permite generar acciones concretas que mejoran la calidad de vida de la población, especialmente de los grupos más vulnerables, garantizando mayores oportunidades para el desarrollo integral de la niñez.